Estados Unidos aumenta presión comercial sobre China y sube el dólar

 

Estados Unidos aumenta presión comercial sobre China para la reunión entre presidentes de finales de noviembre. 

 

Las tensiones comerciales entre Estados Unidos (EE. UU) y China han sido un tema relevante para los mercados en lo corrido del año y, al parecer, permanecerá en el panorama global por un tiempo adicional.

 

De antemano se tenía conocimiento de la advertencia estadounidense de imponer aranceles a los US$256.000 millones que hacen falta para cubrir la totalidad de importaciones chinas, según sus estadísticas de comercio exterior de 2017.

 

Sin embargo, este lunes se puso plazo para materializar esta medida. A saber, la administración estadounidense estaría trabajando sobre el detalle de los aranceles, a fin de anunciarlos para que inicien en diciembre en caso que la reunión de los presidentes de estos dos países fracase.

 

En el marco de la reunión del G20, a celebrarse entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre en Argentina, se prevé que estos dos países se reúnan. Así, el anuncio genera presión sobre China para que implemente medidas a favor del comercio y la inversión estadounidense o, de otra manera, se extenderán las trabas a la totalidad de productos chinos que ingresan a EEUU.

 

Semanas atrás, el presidente chino J. Xi ya había anunciado una mayor flexibilización a la inversión extranjera que llega a su país. Específicamente, señaló que se eliminaban las restricciones a la inversión extranjera que estaban vigentes sobre determinados sectores a partir de plazos definidos y, con ello, la administración china podría estar abonando el terreno para la reunión en Argentina.

 

En todo caso, considerando que las tensiones trascienden de lo comercial a lo político, es difícil esperar que las ofertas chinas satisfagan la administración estadounidense. El único factor nuevo, que hace un poco más propicio el ambiente de la reunión, es que las elecciones legislativas estadounidenses ya se habrían celebrado (6 de noviembre), reduciendo la presión de Trump por realzar su retórica nacionalista.

 

En una nueva jornada de fortalecimiento global del dólar y descenso en el precio del petróleo, la tasa de cambio se devaluó por sexta sesión consecutiva, mientras que la incertidumbre política e institucional afectaron desempeño del peso mexicano.

 

La semana inició con un avance en la cotización del dólar en el mundo. En el caso de la tasa de cambio local el movimiento fue marginal con una devaluación de 0,2% para cerrar en $3.187.

 

Sin embargo, durante la jornada alcanzó a negociarse por encima de $3.200, para luego corregir parcialmente. El comportamiento estuvo explicado por el debilitamiento global de las monedas sumado al retroceso que se presentó en el precio del petróleo.

 

En relación a esto último, la referencia de petróleo WTI se cotizó en US$66,6, disminuyendo -1,5% en la jornada, mientras que el petróleo Brent cayó en menor magnitud (-1%) para negociarse en US$76,9.

 

Sin embargo, conviene mencionar que la medida del Banco de la República (BR) de continuar con la acumulación de reservas internacionales, bajo las mismas condiciones a las anunciadas en septiembre, limitaría el espacio de correcciones bajistas en la tasa de cambio.

 

Cabe recordar que la entidad volvió a convocar subasta de opciones put por US$400 millones, a realizarse el próximo 31 de octubre y vigente para ser ejecutada durante el mes de noviembre. La condición de ejercicio exige que la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ubique por debajo de su promedio móvil de 20 días.

 

Retornando al mercado cambiario global, las monedas latinoamericanas cedieron en conjunto 1,9%, en donde las pérdidas fueron lideradas por el peso mexicano (3,4%). Su desempeño estuvo sustentando en los resultados de la consulta pública realizada en México, los cuales respaldaron lo sugerido por el Presidente electo, A.M. López, y contrastó con las políticas de infraestructura del Gobierno de turno. Luego de esto, la desconfianza retornó sobre la moneda mexicana.

 

De lado de las monedas emergentes, en el agregado perdieron 0,9% respecto al dólar. Sin embargo, casos puntuales como el avance de la lira turca (0,4%), mitigaron la caída. La revaluación de esta última, respondió a la reducción en la incertidumbre en el manejo de la política económica, sumado a las menores tensiones bilaterales que tiene el país europeo con Estados Unidos.

Deuda Pública

Banco de la República se muestra menos optimista y más conservador frente al ritmo de recuperación de la actividad económica. Nueva jornada de desvalorizaciones en el mercado de deuda pública, fue más notoria en los títulos de mayor duración.

 

La jornada en el mercado de deuda pública destacó por nuevas desvalorizaciones, con aumentos de +3pb en promedio a lo largo de la curva de rendimientos. En particular, las mayores presiones alcistas sobre las tasas se presentaron en los títulos del tramo largo con incrementos promedio de +5pb.

 

En relación a política monetaria, la semana previa el Banco de la República (BR) decidió de forma unánime, por cuarta ocasión consecutiva, mantener la tasa de interés de referencia en 4,25%. Sin embargo, se observó una Junta con menor optimismo y con un tono mucho más conservador frente al escenario de recuperación de la economía. En primer lugar, la descripción del panorama externo ahora incorpora un crecimiento de los socios comerciales que podría ser más débil, mientras en el ámbito local se señaló que el crecimiento sería similar al del primer semestre y no “algo superior”, como se preveía el mes pasado.

 

Así las cosas, se reafirma la postura de Investigaciones Económicas (IE) del Banco de Bogotá frente al crecimiento económico de 2018, cuya expectativa se ubica en 2,5%. Si bien luce modesta en comparación a lo mencionado por diferentes instituciones, los recientes resultados de actividad económica, como el menor optimismo de hogares y empresas, así como la moderación en la dinámica del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE), respaldan la interpretación de un débil ritmo de recuperación de la actividad.

 

Sobre inflación, el BR eliminó del documento la descripción detallada y escasamente resumió las cifras recientes observadas y de expectativas. Adicionalmente, en la rueda de prensa se confirmó una expectativa más favorable de inflación para 2018, teniendo en cuenta que la proyección oficial de la entidad es de 3,5%.

 

Como venía señalando IE, los mejores resultados de los últimos meses hacían prever una revisión bajista en las proyecciones de inflación del BR. Según J.J. Echavarría, Gerente de la entidad, para fin de año la inflación sería 3,2% en línea con la proyección de IE. Para 2019 el Gerente estimó una inflación de 3,2%-3,3%.

 

Publicado en Dinero, disponible aquí