Las Zonas Francas deben convertirse en el nuevo motor de las exportaciones regionales de Colombia

En América Latina, hay más de 600 zonas francas en casi todos los países del Continente y en Colombia su número ya pasa de los 130.

 

 

Por Martín Gustavo Ibarra Pardo, CEO de Araújo Ibarra Consultores Internacionales

 

Como consecuencia de la firma del Acuerdo de la Organización Mundial de Comercio se creó el concepto “Hecho en el Mundo” (Made in the World), el cual implica que una materia prima salte de un país al otro para convertirse en producto intermedio y finalmente en manufactura final.

 

Estos procesos industriales complementarios denominados “Cadenas Globales de Valor” implican espacios neutros, libres de impuestos, trámites y procedimientos, con una extraordinaria infraestructura, que faciliten el flujo de estos bienes de un país al otro.

 

Y son precisamente estos espacios neutros las zonas francas que, a partir de la creación de la Organización Mundial de Comercio, hace 23 años, han multiplicado su número por siete, al pasar de 500 a 3.500 en el mundo.

 

En América Latina, hay más de 600 zonas francas en casi todos los países del Continente y en Colombia su número ya pasa de los 130.

Más de 20 departamentos de Colombia que albergan estos importantes mecanismos de comercio exterior, y cada ZF está empezando a crear sus planes de internacionalización, para que ellas sean el puente entre sus regiones y el resto del mundo.

 

Colombia es uno de los países de América Latina que tiene un menor índice de per cápita exportador de tan solo 800 dólares, de los cuales apenas 200 son manufacturas, frente a 2.400 que es el per cápita mundial, y además es uno de los países con menor participación en sus exportaciones en las Cadenas Globales de Valor (24% de encadenamiento global frente al 50% que es el promedio internacional, según la UNCTAD).

 

Por este motivo, las zonas francas están llamadas a liderar estos procesos exportadores que abarcan tanto la agroindustria como la manufactura y los servicios.

 

Colombia cuenta con zonas francas agroindustriales para productos como la fruta, la carne, la leche y los biocombustibles.

 

Existe además un gran potencial en la utilización del Régimen de Zonas Francas para las exportaciones de productos relacionados con el comercio electrónico, los cuales participan hoy con el 11% del comercio mundial, pero que están creciendo de manera acelerada, y varias fuentes pronostican que el E-commerce alcanzará en los próximos cinco años una participación de la tercera parte de las exportaciones globales.

 

Las exportaciones por E-commerce pueden utilizar las zonas francas de diversas formas: por una parte, fabricando los productos, pero también en las zonas francas pueden situarse los call-centers o los servicios de apoyo para las exportaciones de comercio electrónico, los data center y los centros de logística internacional.

 

La Cámara Colombo Americana, tanto en Bogotá como a nivel nacional, deberá liderar el Comité de Internacionalización de las Regiones con especial énfasis en la relación bilateral con Estados Unidos, el primer importador del mundo y nuestro primer socio comercial, para añadir nuevas empresas que utilicen nuestro Acuerdo de Libre Comercio, que el pasado 15 de mayo cumplió seis años de vigencia.

 

Dentro de estos programas de internacionalización deberá ubicarse como una prioridad la atracción de nuevas empresas anclas o tractoras con sus proveedores de primer y segundo nivel, y la identificación en las regiones de las empresas existentes cuyos productos tengan una vocación clara del aprovechamiento de los acuerdos de libre comercio con los Estados Unidos.

 

Al ser Estados Unidos el primer inversionista en las zonas francas del mundo, la creación de este Comité es imperativo y sin duda dará frutos tempranos.

 

Las opiniones de los empresarios no representan la posición de AmCham Colombia

 

Publicado en la última edición de nuestra revista Business Mail, disponible aquí 

facebook icon