Dinamismo en bloque: la Alianza para crecer

Hoy, con 46 acuerdos comerciales con el resto del mundo, México tiene acceso preferencial a más de 1100 millones de consumidores potenciales, su comercio exterior equivale al 60% del PIB y mantiene ventaja en la exportación de productos de la industria automotriz, maquinaria general y equipo industrial. 

Por: AmCham México.

En el escenario económico global, la competitividad de los países depende en gran medida de su capacidad para establecer relaciones comerciales dinámicas en pro de atraer comercio e inversión; asegurar las condiciones de estabilidad macroeconómica que generen certidumbre para ésta; hacer de la innovación, legalidad y mejores prácticas prioridades en la operación de sus empresas; y construir bloques regionales estratégicos que permitan maximizar estos beneficios.

 

En este contexto, la Alianza del Pacífico representa una oportunidad para potenciar el comercio intrarregional y aprovechar sinergias que promuevan un comercio ventajoso con los países de Asia-Pacífico, cuyo crecimiento en las últimas décadas deja percibir que, si bien durante el siglo XX el Océano Atlántico fue eje del comercio global, actualmente el liderazgo mundial se diversifica y se ordena hacia Asia, perfilando al Océano Pacífico como la región estratégica del siglo XXI.

 

Hoy, con 46 acuerdos comerciales con el resto del mundo, México tiene acceso preferencial a más de 1100 millones de consumidores potenciales, su comercio exterior equivale al 60% del PIB y mantiene ventaja en la exportación de productos de la industria automotriz, maquinaria general y equipo industrial. Estados Unidos, como primer socio comercial de México, representa 79.8% de sus exportaciones y 46.3% de sus importaciones, según datos del Inegi. La integración entre ambos países es resultado de su posición geográfica y de casi 200 años de relaciones diplomáticas, económicas, culturales y sociales.

 

Crecer como región

A pesar de la herencia cultural compartida y la posición geográfica estratégica, el comercio e inversión de México con los países de la Alianza es marginal en comparación con la integración que tiene con Norteamérica. En 2016, por ejemplo, las exportaciones de México sumaron 373.946.7 millones de dólares, de los cuales 1.6% fueron para los países de la Alianza, de acuerdo con CEPAL Stats.

 

Por tanto, fortalecer los vínculos de cooperación intra-Alianza es un paso necesario para crecer juntos el proyecto latinoamericano, con una mirada hacia nuestros lazos histórico-culturales así como el potencial de la región: juntos somos la octava economía del mundo, con un poder adquisitivo en constante crecimiento, una población joven y recibimos el 41% del total de flujos de inversión extranjera de la región. Además, la Alianza permite un acceso a los tratados de libre comercio firmados por los países miembro –de manera individual o colectivamente– con otras regiones.

 

Si bien nuestra prioridad como AmCham Mexico es promover el valor del comercio entre México y Estados Unidos, la estrategia de diversificación de mercados del gobierno mexicano, de la que la Alianza del Pacífico es un componente clave, es extremadamente positiva para asegurar la competitividad del país en el largo plazo, pues ésta genera una doble oportunidad para México y las empresas nacionales e internacionales que operan en el país.

 

Acceso preferencial a los gigantes del Pacífico

Durante la Cumbre de Presidentes de la Alianza del Pacífico de este año, se integrará a Australia, Nueva Zelandia, Canadá y Singapur como Estados Asociados de la Alianza, lo que representa una doble ventaja para llegar a más de 70 millones de consumidores con alto poder adquisitivo; y como bloque, permitirá atender de manera conjunta a nuestros principales compradores y negociar acuerdos frente a otros mercados.

 

Para poner en contexto la importancia de poder unir fuerzas para hacer negocios como bloque con estos países, basta analizar el crecimiento de la clase media de estas economías en las últimas décadas. Se estima que en 2020 mientras 17% de la clase media mundial estará en América, el 54% estará en Asia, con una proporción que cambiará a 13% y 65% respectivamente, para 2030.

 

Así, ante una dinámica global cambiante, altamente competitiva e incierta, es necesario avanzar en el fortalecimiento de una Alianza del Pacífico a través de la cual México, Colombia, Chile y Perú logren aprovechar sus economías de escala y las sinergias que cada país ha construido como fortalezas de su comercio internacional.

 

Para esto, es imprescindible que las iniciativas público-privadas para la promoción de la Alianza -dirigidas por las agencias de promoción del comercio de los cuatro países, así como por el Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico- sean perseverantes en el largo plazo, con miras a una verdadera integración, que permita multiplicar el comercio regional y establecer una plataforma exitosa para la inversión, producción y exportación a nivel mundial.

 

Conozca más en: www.amcham.org.pe

 

Publicado en la última edición de nuestra revista Business Mail, disponible aquí 

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