Alianza del Pacífico: hacia una integración regional contra la piratería

Es importante que los habitantes de Chile sean cada vez más conscientes de los efectos nocivos de la piratería y de su impacto en diversos sectores productivos. Esto porque hoy experimentamos la economía del conocimiento, es decir, aquella que se sustenta en la propiedad intelectual en medio de los desafíos de la globalización. 

 

Por: Tatiana Molina, Gerente general de AmCham Chile

Sin embargo, las cifras no son muy optimistas, ya que según una investigación de The Software Alliance, todavía el 55% de las empresas de América Latina utilizan softwares ilegales. A ello se suma otro antecedente preocupante que es la cifra de 20 millones de usuarios que en la región utilizan TV paga pirateada y el reciente anuncio de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR) sobre las violaciones de los derechos de propiedad intelectual y patentes en el mundo, que sitúa a Chile, Argentina, Colombia y Venezuela en la “lista negra” que elabora cada año. Este listado está compuesto también por China, India, Rusia, Canadá, Argelia, Indonesia, Kuwait y Ucrania.

 

Es así que la Alianza del Pacífico podría adquirir un nuevo rol en torno a la lucha contra la piratería. Este bloque representa aproximadamente el 50% del comercio exterior de América Latina y el 44% del total de flujos de Inversión Extranjera Directa de América Latina y el Caribe. Sin duda, estamos ante cifras relevantes, cuyo crecimiento exige nuevas acciones para minimizar el impacto de este fenómeno.

 

En todos los países miembros de la Alianza del Pacífico se están realizando importantes esfuerzos para contrarrestar el comercio ilegal. En Colombia, la Ley de Anticontrabando ha desarticulado a más de 30 organizaciones delictivas y capturado a más de 300 personas. En Perú, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) ha tenido un importante rol interceptando en zonas aduaneras el ingreso de música, videojuegos y películas pirateadas. En México, en donde los productos ilegales representan el 1,25% de PIB, la labor de la Procuraduría General de la República (PGR) ha sido reconocida por la USTR de Estados Unidos. Dicha entidad valoró la creación de la Dirección de Delitos contra la Propiedad Intelectual en Medios Digitales.

Chile también ha avanzado en esta materia a través de las acciones lideradas por la Policía de Investigaciones (PDI), organismo que ha firmado convenios con Motion Picture Licensing Corporation South America y con diversos municipios para proteger la comunicación y exhibición de obras audiovisuales. También, se han realizado alianzas entre el sector público y privado para avanzar en el desarrollo de procesos y regulaciones que desincentiven la comercialización de productos falsificados. Un ejemplo de ello es la mesa de debate Piratería en la TV de pago: la llegada del 5º actor, liderada por la Pontificia Universidad Católica de Chile y Direct TV, y de la cual AmCham Chile también es miembro. Este grupo de trabajo busca consensuar puntos de vista sobre la piratería en la industria audiovisual, además de plantear la inquietud de hacernos cargo de un tema que se vincula con la transformación digital que estamos viviendo. Lo anterior en medio de la irrupción de nuevas tecnologías que impactarán en los derechos de creativos y ciudadanos.

 

Estos antecedentes muestran que la lucha contra la piratería no sólo es un tema en común entre los países que integran la Alianza del Pacífico, sino también un ámbito de interés para otras naciones como Estados Unidos. Lo anterior, el día de mañana podría significar el desarrollo de nuevos espacios de colaboración con organizaciones estadounidenses que han combatido la piratería y que tienen una experiencia muy valiosa en cuanto al manejo del comercio digital ilegal.

 

La Alianza del Pacífico hoy está avanzando también en la integración financiera entre los países que la integran junto con la promoción de marcos regulatorios que faciliten el comercio. Es importante poder alcanzar consensos y determinar líneas de trabajo que nos permitan hablar un idioma en común en torno a las nuevas tendencias que están cambiando el mundo de los negocios. La ciberseguridad, la inteligencia artificial, la comercialización de servicios, el turismo y la sustentabilidad son los intereses que desde una perspectiva transversal fortalecerán a este bloque económico.

www.amchamchile.cl

Publicado en la última edición de la revista Business Mail, disponible aquí 

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