Alerta en comercio global ante medidas proteccionistas anunciadas por la Casa Blanca

Colombia participó en apenas 0,8% de las importaciones de acero galvanizado a EE.UU. De aluminio la participación fue de 0,37%.

Bogotá, 1 de marzo de 2018 (AmCham Colombia).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atizó este jueves el intenso debate originado en su determinación de imponer aranceles para la industria del acero y el aluminio con el fin de proteger la industria estadounidense

Durante una reunión con empresarios en la Casa Blanca, el Jefe de Estado afirmó que la próxima semana firmará un arancel de 25% para el acero y 10% para el aluminio que importa ese país, una movida que afecta el comercio con China, pero también a aliados importantes como Canadá y la Unión Europea, por lo que otros sectores de la industria temen que haya retaliaciones comerciales además de demandas ante la Organización Mundial de Comercio.

El primer efecto del anuncio fue la caída de 500 puntos del Dow Jones Industrial en temor por las reacciones de otros mercados. La decisión de la administración Trump se da luego de que el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, publicó dos informes sobre el impacto de las importaciones de acero y aluminio a su país con los que alertaba sobre una supuesta "amenaza a la seguridad nacional" debido a que dejar en manos de terceros la proveeduría (por los bajos precios) debilitaba la industria local de esos materiales (con la consecuente pérdida de empleos) y al mismo tiempo dejaba expuesta a las industrias de sectores sensibles que dependen de esas materias primas, como la de la aeronáutica y la de fabricación de armas. 

Acero

Colombia exportó en 2017 25.341 toneladas métricas de acero galvanizado a Estados Unidos, que representan apenas un 0,8% del total de importaciones que hizo ese país (3.103.649 de toneladas métricas).

Las empresas colombianas que exportan acero consideran que es tan bajo el porcentaje de participación que no amerita la imposición de medidas restrictivas.

Debilidad del mercado local "atenta contra seguridad nacional"

Estados Unidos es el mayor importador de acero a nivel mundial, con un consumo anual cercano a los 100 millones de toneladas. Sus importaciones de este material son casi cuatro veces sus exportaciones.

Por tal motivo, indica el informe del Departamento de Comercio, la industria del acero se ha ido debilitando poco a poco. Seis hornos a base de oxígeno y cuatro hornos eléctricos para fundir acero han cerrado desde 2000 y el empleo en el sector se redujo 35% desde 1998. Para ciertos tipos de acero, como los transformadores eléctricos, solo queda un productor estadounidense.

China es, por mucho, el mayor productor y exportador de acero. Solo su exceso de producción supera la capacidad total de fabricación de acero de EE.UU. En un mes promedio, China produce casi tanto acero como EE.UU., en un año. Por eso, según 29 denuncias y procesos que tiene abiertos Estados Unidos contra China, para deshacerse de ese exceso de producción, el gigante asiático estaría incurriendo en prácticas comerciales desleales como el "dumping", lo que atenta contra la competitividad del sector en Estados Unidos.

El secretario Wilbur Ross considera que con las medidas la industria estadounidense del acero podría operar al 80% de sus capacidades y garantizar la viabilidad a futuro de la misma (hoy en día lo hace al 73%)

Aluminio 

Al entrar en vigencia las medidas anunciadas por Trump, Argentina sería el país más afectado de la región, ya que, según un estudio del Departamento de Comercio de Estados Unidos (de enero a octubre de 2017), exportó 368 millones de dólares de aluminio a ese país. Luego se encuentra México con 200 millones de dólares de aluminio exportado a en tercer lugar Venezuela con 159 millones de dólares.

Según cifras del Dane, Colombia envío en 2017 un total de 22.148 toneladas métricas de aluminio y sus manufacturas (muchas de estas manufacturas no están incluidas en las investigaciones del Departamento de Comercio), que puestas en perspectiva junto a los más de 5 millones de toneladas de aluminio que declara el Informe de Wilbur Ross, solo representan un 0,37%. Por lo cual, como en el caso del acero, dicho porcentaje no ameritaría una medida restrictiva para Colombia.

Quieren proteger la industria local y las Fuerzas Armadas.

El 90% del aluminio que se utiliza en EE.UU. es importado. En 2012 era el 66%. Entre 2013 y 2016 el empleo en la industria estadounidense del aluminio cayó un 58%: se cerraron 6 compañías de fundición y solo 2 de 5 restantes operan a total capacidad, mientras la demanda creció considerablemente.

El consumo militar de aluminio es un pequeño porcentaje del consumo total de Estados Unidos y, por lo tanto, es insuficiente en sí mismo para preservar la viabilidad de las compañías de fundición de este metal. Por poner un ejemplo, en este momento solo hay un productor estadounidense de la aleación de aluminio de alta calidad necesaria para la industria aeroespacial militar. Por otro lado, no garantizar la viabilidad de la industria del aluminio a futuro, significaría que la producción de tecnología y maquinaria militar dependería de industrias extranjeras, lo que claramente va en contra de la seguridad nacional.

Es en la infraestructura donde más se utiliza el aluminio y en ese campo quiere enfocarse la producción estadounidense de este material para mejorar su panorama. Cada una de las tres propuestas tiene como objetivo elevar la producción de aluminio desde la capacidad actual del 48% hasta el 80%, un nivel que le daría a la industria una viabilidad a largo plazo.

Tanto en el caso del aluminio como en el del acero, estos nuevos aranceles se sumarían a las obligaciones tributarias ya existentes.

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