EE.UU. y la oportunidad histórica para el turismo

Por: María Claudia Lacouture, directora AmCham Colombia.

El perfil del turista estadounidense ha cambiado. Ahora las estrategias comerciales de las grandes plataformas están enfocadas en los millennials de esa Nación, por ser el grupo generacional más grande: 75,3 millones. En 2015 sobrepasaron a los Baby Boomer’s. También son mayoría dentro de la población trabajadora (66%).

Esa generación busca destinos más remotos, emergentes, con creciente preferencia en hospedajes alternativos. Son tecnológicos, resuelven sus viajes desde sus dispositivos móviles, procuran lugares de entornos ecológicos donde se protejan los recursos naturales y haya programas de responsabilidad social.

Pero para Colombia en particular hay un grupo que puede dar resultados a más corto plazo: los observadores de aves. Solo en Estados Unidos esta modalidad genera cerca de US$32.000 millones anuales y cuenta con 46 millones de aficionados

Según Audubon, una entidad estadounidense sin ánimo de lucro que recientemente publicó un completo estudio sobre esa actividad, concluyó que Colombia, tras los acuerdos de paz, tiene el potencial para convertirse en el principal destino de observación de aves en el mundo. Audubon afirma que sus 280 mil miembros estarían interesados en conocer el país con mayor número de aves endémicas del planeta.

Esos turistas, que hasta algunos años no podían venir por problemas de seguridad, gastan $US 46 millones anualmente en sus viajes. Cada turista del avistamiento de aves gasta entre US$2.500 a US$3.000 por visita.

Otro grupo interesante es el de los adultos mayores. Los productos de salud y servicios médicos muestran alta tasa de crecimiento entre los gastos de los estadounidenses por el proceso de envejecimiento de la población. Dados los elevados costos del sistema de la salud local los mayores suelen viajar al exterior para tratamientos médicos.

Estados Unidos ha sido siempre el mayor emisor de turistas a Colombia y están dadas las condiciones para que el flujo se incremente de forma significativa en los próximos años. El optimismo no es infundado: un acuerdo de paz abrió la posibilidad de visitar territorios históricamente vedados para los turistas y como consecuencia de ello el Departamento de Estado cambió a positivo las recomendaciones a los viajeros estadounidenses.

Esta coyuntura invita y obliga a profundizar el estudio de ese mercado, conocer sus tendencias, revisar las estrategias de promoción y desarrollar una gestión permanente para traer inversión en la mejora de la oferta y mayor conectividad.

Hoy el turismo ha llegado a una madurez sorprendente si lo vemos en retrospectiva. El trabajo que han hecho el Gobierno y el sector privado en los últimos cinco lustros ha sido realmente efectivo en la tarea de restablecer la confianza de los visitantes y preparar al país para una mayor afluencia.

En ese sentido, el desarrollo de los corredores turísticos, el trabajo con la comunidad y la definición de normas y regulaciones para las áreas protegidas serán un asunto clave para consolidar a Colombia como un apetecido destino verde y sostenible.

Publicado en el Tiempo impreso.

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