Trump, un paso adelante y dos atrás respecto a Guaidó

Dijo que podría reunirse con el líder del régimen chavista Nicolás Maduro, pero luego se retractó.

Bogotá, 23 de junio de 2020 (El Tiempo).-  Las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, corrieron como pólvora entre los venezolanos.

En extractos de una entrevista que le realizó el reportero Jonathan Swan, y que fueron publicados en el portal Axios, este pareció distanciarse del líder opositor Juan Guaidó –reconocido como presidente interino de Venezuela por su gobierno y el de más de 50 países– y  mostrarse abierto a reunirse con la cabeza del régimen venezolano, Nicolás Maduro.


“A Guaidó lo eligieron. Creo que yo no estaba necesariamente a favor, pero dije: ‘A algunas personas les gusta, a otras no. Así que no tuve problemas’ (...). A Maduro le gustaría tener una reunión. Y yo nunca me opongo a mantener reuniones” fueron dos de las respuestas de Trump, resaltadas por Axios.


Las reacciones no demoraron en aparecer, incluso en territorio estadounidense. Para Joe Biden, quien fue vicepresidente durante la presidencia de Barack Obama y ahora es el candidato demócrata a la presidencia, fue la oportunidad para asumir una posición con respecto a esta nación suramericana:


“Trump habla duro sobre Venezuela, pero admira a matones y dictadores como Nicolás Maduro. Como presidente, apoyaré al pueblo venezolano por la democracia”, publicó en su cuenta de Twitter el domingo, horas después de que se difundió la entrevista.


Trump, quien aspira a la reelección, buscó minimizar el impacto del mensaje de Biden, matizando sus propias palabras: “Solo me reuniría con Maduro para discutir una cosa: ¡una salida pacífica del poder!”, aclaró en un trino publicado la mañana de ayer, en el que, sin embargo, no rectificó su postura hacia Guaidó, algo que hizo en horas del mediodía la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, al asegurar que no habían perdido confianza en él.


“Si lo comparamos (a Trump) con la administración Obama, hemos sido muy duros, a diferencia de Joe Biden, que de hecho sí se reunió con Maduro y le dijo que si tuviese su cabello, sería presidente de EE. UU.”, acotó McEnany.


Ayer, al final de la tarde, Maduro dijo estar “dispuesto” a conversar con Trump. “En el momento que sea necesario estoy dispuesto a conversar respetuosamente con el presidente Donald Trump”, dijo el líder chavista en declaraciones a la agencia estatal de noticias AVN.


Para el exembajador e internacionalista venezolano Emilio Figueredo, el episodio se enmarca en la que cataloga como una “guerra” de la campaña electoral estadounidense.


“Cada quien lo usa (el tema Venezuela) en la campaña electoral para golpear al otro porque lo que está en juego es el voto de Florida, que es el que decide”, afirmó Figueredo al ser consultado por EL TIEMPO.

El libro de Bolton

Hay un antecedente importante: la filtración del capítulo sobre Venezuela del libro del exconsejero de Seguridad de Trump John Bolton, el cual finalmente se publicará hoy, y en el que, entre otras cosas, deja claro que Trump quiso invadir Venezuela, pero sus asesores lo disuadieron, que dudó en apoyar a Guaidó al proclamarse presidente interino de Venezuela, y que incluso llegó a considerar dar marcha atrás a esta decisión, por verlo débil ante Maduro.


En opinión de Ivo Hernández, politólogo venezolano y docente en Relaciones Internacionales de la Universidad de Münster, en Alemania, este episodio constituye, precisamente, una especie de “cortafuegos” al escándalo que ya ha producido el polémico libro.Para él, sin embargo, Venezuela es un tema colateral en la campaña estadounidense, en la que otros países como China o Rusia tendrían mayor importancia.

“Trump tiene intereses geopolíticos porque él tiene, igual que lo tuvo Obama, la sensación de que el hemisferio tiene que tener alguna especie de orden o de sindéresis con la política norteamericana (...). Es más una situación de política externa, pero, para las elecciones, Venezuela no significa absolutamente nada”, dijo Hernández a este diario.


Y, aunque coincide con Figueredo en que no ha habido un cambio de postura de EE. UU. con respecto a Venezuela, Hernández destaca un evidente desencuentro de Trump con Guaidó en la forma de hacer las cosas. Pero la suerte parece estar echada con él.


“Evidentemente, EE. UU. no va a cambiar al final de la carrera al jinete, un jinete reconocido por 60 países, para poner a otro jinete. Es una estrategia pésima. Bueno o malo, tienen que morir con el jinete”, acotó Figueredo.


Hay que recordar que Guaidó recibió un espaldarazo enorme de la administración de Trump al ser invitado al discurso del estado de la Unión en febrero pasado.


El bando de Guaidó, que no había emitido comentario al respecto, esperó a la tarde de ayer para hablar: “Agradecemos al presidente Donald Trump el apoyo irrestricto y consecuente de su administración y de todas las instituciones de los EE. UU. a la lucha del gobierno interino del presidente Juan Guaidó por la restitución de la democracia y la libertad de Venezuela. Maduro debe salir”, trinó el representante de Guaidó en EE. UU., Carlos Vecchio.

De otra parte, legisladores y líderes hispanos de Florida rechazaron los comentarios de Trump, ya que le “vuelven a dar poder al dictador” y le restan a Guaidó.

Publicado en El Tiempo, disponible aquí
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