Las Principales Novedades de la Ley de Crecimiento Económico, una Reforma en busca de Seguridad Tributaria


Por: Sandra Camacho y Gabriel Vázquez, Socios Impuestos Baker Tilly Tax

    

El 01 de enero de 2020 entró en vigencia la Ley 2010 de 2019 por la cual se adoptan normas para la promoción del crecimiento económico, tuvo como fundamento la declaratoria de inexequibilidad de la antigua Ley de Financiamiento 1943 de 2018.

 

Dentro de las principales novedades dispuestas en la Ley identificamos 5 fundamentales: de contexto y control de la evasión tributaria, Impuesto sobre la Renta, inversiones, Impuesto sobre las Ventas y procedimiento tributario:

 

El control tributario contra la evasión, se ha venido consolidando a través de estrategias implementadas en las últimas 4 reformas tributarias: Bancarización; Factura Electrónica; Penas Privativas de la Libertad para hechos sancionables; Cruces de Información; Definiciones de Beneficiaros Efectivos.

 

En el Impuesto sobre la Renta y complementarios se reduce la tarifa del gravamen a los dividendos no gravados recibidos por personas naturales, pasando del 15% al 10%, haciendo más favorable el reparto de dividendos para los accionistas de las compañías. Se reduce también la tarifa de renta presuntiva para el año gravable de 2020 al 0.5% y a partir del 2021 una tarifa del 0%, generando una seguridad jurídica en compañías que hayan realizado su planeación sobre dicha tarifa de renta presuntiva.

 

En inversiones e incentivos tributarios, se dispone la creación de la deducción del primer empleo, incentivando la contratación de personal joven con el beneficio de poder realizar la deducción del 120% de los pagos mensuales por concepto de salario, bajo ciertas condiciones determinadas, las cuales son favorables a los trabajadores a contratar por las compañías. La Ley propone incentivar el empleo en los proyectos de mega inversiones al aumentarlos, pasando de 200 a 400 y permitiendo realizar esas mega inversiones en Zonas Francas.

 

También establece en línea con el Plan Nacional de Desarrollo, las actividades consideradas de economía naranja y beneficiarlas con rentas exentas, promoviendo así las actividades intelectuales y tecnológicas. Se permite la realización de actividades industriales, agroindustriales, comerciales, salud y de turismo en las ZESE (Zonas Económicas Sociales Especiales) en Norte de Santander, Armenia, La Guajira, Arauca y Quibdó.

 

En materia de Impuesto sobre las Ventas, la industria farmacéutica se encuentra favorecida, los medicamentos y otros suplementos para la salud pasan a ser exentos, permitiendo solicitar la devolución del IVA pagado para producirlos; también, es necesario mencionar que se vuelven a considerar como excluidos del IVA, los tratamientos de belleza y cirugías estéticas. Asimismo, las industrias automotriz y ciclística se ven beneficiadas con la Ley, al considerarse excluidos del IVA, bicicletas, motos y patinetas de hasta 50 UVT ($1.780.350), mismo beneficio para los textos de contenido científico y cultural.

 

Respecto del IVA como fuente de crecimiento económico y pretendiendo el mejoramiento en la calidad de vida de los colombianos, se dispone la devolución del Impuesto Sobre las Ventas para las personas en condiciones menos favorables en los términos que definirá el Gobierno Nacional y, adicionalmente se crea un régimen especial de IVA durante tres días sobre ciertos bienes corporales, muebles que debe ser conocido y aprovechado por los consumidores y comerciantes.

 

Finalmente, esta Ley pretende facilitar la situación de los contribuyentes respecto de sus relaciones con la DIAN, al establecer una terminación de mutuo acuerdo de los procesos tributarios, aduaneros y cambiarios, así como una nueva conciliación en los mismos. Para mayor certeza se unificó el término de firmeza de las declaraciones tributarias donde se compensen pérdidas fiscales y término de oportunidad de compensación en 5 años, generando una mayor claridad para los contribuyentes.

 

Consideramos que a pesar de que se buscó mantener una estabilidad jurídica con respecto a la anterior Ley de Financiamiento, los cambios normativos con tanta frecuencia hacen que se vuelva un reto para los inversionistas hacer proyecciones financieras y planeaciones a largo plazo. Con lo cual, regresamos al camino que durante muchos años han propuesto el empresariado y los académicos, de tener una reforma tributaria estructural que vaya en línea con las políticas públicas del desarrollo económico del país y que el recaudo sea el necesario para poder satisfacer la función pública, es un llamado que cada día se vuelve más urgente para poder atraer inversión extranjera estable en Colombia.

Publicado en Revista Business Mail, edición 157. Disponible aquí 

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