Agricultura y automotores, los grandes cambios en el nuevo tratado Usmca

El nuevo tratado sería firmado por los tres países en noviembre.

 

A última hora del pasado domingo, los representantes de Estados Unidos, Canadá y México consiguieron lo que sus respectivos mandatarios calificaron como un “acuerdo histórico”, luego de concretar la reingeniería del Tlcan (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) en español y Nafta (North American Free Trade Agreement) en inglés, un convenio comercial que operó por 24 años.

 

Como resultado, los tres países firmarán en noviembre próximo (si se efectúan a tiempo los avales de sus respectivos parlamentos) el renovado United States-México-Canadá Agreement (Usmca, por sus siglas en inglés), un acuerdo aterrizado a este siglo que, entre otras cosas, beneficiará al agro y la industria automotriz americana.

 

“Es un gusto anunciar que hemos concretado de forma exitosa las negociaciones para acabar el Nafta y llegar a un nuevo acuerdo. En mi campaña prometí renegociarlo y lo logramos tras 25 años. Siempre pensé que este era un trato horrible pero lo mejoramos bajo los principios de justicia y reciprocidad, que son los pilares del comercio”, dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

 

Respecto a la fabricación de automóviles, el nuevo Usmca estipula que 75% de las partes de un vehículo debe ser fabricado al interior de Estados Unidos para que sea posible aplicar el arancel cero. Por varios años, Trump culpó al Tlcan de la fuga de la mano de obra americana y de varias compañías del sector en Estados Unidos, por cuenta de la búsqueda de menores costos en la fabricación de los vehículos en otros mercados como el mexicano. Con las nuevas reglas, el mandatario espera que se recupere la industria y crezcan los empleos del sector.

 

Otro de los grandes cambios que traerá el Usmca es la promoción de un mayor beneficio para los agricultores americanos quienes tras décadas de bloqueos por parte de Canadá podrán aumentar las exportaciones de leches y sus derivados, así como de pollo y huevo, hacia los países vecinos. Para lograrlo, Canadá se comprometió a ceder en las restricciones que había tomado para proteger su industria lechera.

 

Entre los triunfos que lograron México y Canadá están los nuevos acuerdos en términos laborales, de medio ambiente y propiedad intelectual. Aunque los primeros mandatarios no revelaron detalles al respecto, sus gobiernos celebraron lo acordado.

 

El acuerdo, que se espera que entre en vigencia el próximo año, incluirá una cláusula de extinción de 16 años. Sin embargo, los tres países se reunirán cada seis años con el objetivo de evaluar si lo renuevan o no.

 

Aunque se esperaba que los aranceles fueran levantados con el nuevo acuerdo, el presidente de Estados Unidos, ratificó que las medidas sobre el acero y el aluminio se mantendrán vigentes. De hecho, los negociadores aseguraron que cualquier cambio será abordado por separado.

 

Publicado en La República, disponible aquí