Emprendimiento para un turismo inteligente

 Los modelos de turismo inteligente vienen siendo materia central de debates de cualquier congreso o simposio nacional o internacional del ramo

 

Por María Claudia Lacouture, Directora de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia

 

Las compañías startup (emergentes, de arranque, incipientes) fueron convocadas por la Organización Mundial del Turismo (OMT) a una competición internacional que tiene como finalidad encontrar propuestas pioneras que puedan transformar al sector turístico con tecnologías emergentes y disruptivas, nuevos modelos para una actividad que afronta un sostenido crecimiento y a la vez inocultables desafíos diversos.

 

El pilar sobresaliente de esta convocatoria, la más grande del mundo en materia turística, apunta a darle visibilidad a proyectos que apuesten por un turismo más sostenible y para ello los emprendedores convocados presentaron modelos de negocio relacionados con al menos una de cuatro áreas principales: el futuro de los viajes, la experiencia de turismo, el impacto medioambiental y el desarrollo comunitario. Se presentaron 3.000 proyectos de 132 países, de los cuales fueron seleccionados 20.

 

Se trata de una extraordinaria iniciativa que se repetirá el próximo año y para la cual deberíamos desafiar a nuestros startups, en una especie de selección nacional que nos representen y que desde ya comiencen a relacionarse con empresas líderes del sector del turismo, como aerolíneas, agencias de viajes, operadores turísticos, cadenas hoteleras y complejos aeroportuarios y navieros, entre otras.

 

Los modelos de turismo inteligente vienen siendo materia central de debates de cualquier congreso o simposio nacional o internacional del ramo, para dar respuesta a problemas tales como los daños ambientales y la "saturación" de algunos destinos turísticos, lo que entre otras secuelas desencadenan formas de turismofobia.

 

Variables tales como el mejoramiento y no solo el respeto del medio ambiente a través de soluciones de eficiencia energética, gestión de residuos, inclusión social son algunos de los retos que esperan respuestas a través de las compañías startup y, obviamente, también de otras donde la búsqueda de modelos sostenibles pasa por la constancia de que estos no deben continuar articulando políticas del sector exclusivamente en base a cifras de inversión, ganancia o pérdida monetaria.

 

Con estas iniciativas se incentiva a jóvenes emprendedores a desarrollar sus ideas, ayudándolos a darle forma para que se conviertan en realidad, premiándolos con la dotación de recursos financieros y equipos, así como facilitándoles el contacto con posibles inversores que valoren su innovación y originalidad, actitud emprendedora, viabilidad económica, escalabilidad o potencial de crecimiento, sin olvidar de considerar el riesgo personal asumido y la capacidad técnica, profesional y de gestión del emprendedor inteligente.

 

La capacidad para convertir ideas en productos y servicios innovadores es una realidad que -gracias a la tecnología y a la capacidad de implantarla- fácilmente supera a la ficción. Viajar es mucho más que visitar un destino y se constata cada vez más entre quienes saben de turismo que el primer paso se da a la hora de elegir dónde ir, para lo cual ahora se busca de entrada “despertar un sentimiento” entre el turista y su destino a través de todos sus sentidos.

 

Se trata de que el viaje comience antes. Es decir, que se pueda ver, escuchar, sentir, oler, palpar y hasta saborear lo que vendrá y para eso la tecnología más innovadora va siendo puesto al alcance del turista para que decida de la forma más experiencial posible.

 

La rapidez del avance tecnológico hace que sea difícil determinar con exactitud si la idea más vanguardista sigue a nivel de maqueta o ya está siendo llevada a la práctica, si aún se encuentra en la fase experimental o si esta literal la ciencia ficción ya es pan nuestro de cada día.

 

Si hasta hace poco la calidad del servicio turístico y la sostenibilidad del destino eran los temas que predominaban en el sector, ahora es esto mismo más la innovación. Ella es la que empieza a imponerse y lo hace a pasos agigantados, de forma vertiginosa. La industria del turismo ahora tiene el reto de personalizarle el producto a cada turista y con ello su experiencia turística, desde que comienza la idea hasta la calificación que pude darla su experiencia. En el medio ya hay miles de innovaciones.

 

La innovación y la inversión en turismo no son un fin en sí mismo, sino un medio para fomentar mejores productos turísticos, mejorar la gobernanza del turismo y aprovechar su probada sostenibilidad creando empleos y generando oportunidades.

 

Publicado en El País.