Bavaria invierte US$1 millón en agro colombiano para producir cerveza industrial

La empresa productora de cerveza introdujo la semilla Explorer que es apta para producir cerveza industrial en el país. En el 2017, Bavaria logró cultivar 2.800 hectáreas de cebada maltera que beneficiaron a 242 agricultores de Boyacá.

Ricardo Moreira, presidente de Bavaria, la productora de cerveza y maltas más grande del país, explicó que la iniciativa de la compañía busca impulsar la productividad agrícola del país y de los agricultores de la región, ya que por primera vez se hará cerveza industrial con cebada colombiana y no con productos importados desde Canadá o Argentina como lo hacían en años anteriores.

Ricardo Moreira, presidente de Bavaria, explica el proyecto y los retos que buscan lograr en Colombia, la industria y la agricultura.

¿En qué consiste el nuevo proyecto de Bavaria frente a la cebada?

Consiste en un centro de investigación, ubicado en el Valle de Iraca en Tibasosa (Boyacá), con el cual Bavaria busca impulsar el cultivo de cebada maltera en Colombia, a través de la semilla Explorer, apta para producir cerveza industrial en el país. Se trata de una apuesta de la compañía por la competitividad del campo colombiano y el fortalecimiento de las asociaciones de agricultores de la región.

Para lograr el objetivo, Bavaria llevó a cabo una etapa de investigación que duró 9 años y que demostró que Colombia puede, con inversión en capacitación y tecnificación, producir la semilla que exige el proceso industrial cervecero.

Con la nueva semilla, el año pasado se logró cultivar 2.800 hectáreas de cebada maltera que dieron un rendimiento óptimo, beneficiando a 242 agricultores de Boyacá. La meta de la compañía, a 2020, es comprar 30.000 toneladas de cebada de 9.000 hectáreas cultivadas.

¿Cómo se beneficiará al campo colombiano con el desarrollo del proyecto?

Por primera vez, Colombia producirá cebada maltera competitiva para elaboración de cerveza industrial. Esto no solo impulsará la productividad agrícola del país, sino que dinamizará y fortalecerá la economía de los agricultores de la región, pues será posible comprar cebada local a miles de pequeños y medianos productores; que anteriormente, dado que en Colombia no existían cultivos de cebada aptos para la producción de cerveza industrial, Bavaria importaba la cebada de países como Canadá y Argentina.

Colombia, sin lugar a dudas, es uno de los países considerados como reserva agrícola del mundo. Queremos aprovechar ese potencial y apostarle a un sector prometedor para el futuro y el progreso de nuestro país.

¿Cuánto invirtió Bavaria en el proyecto?

Desde que comenzó este proyecto en 2009, Bavaria ha invertido US$1 millón para recuperar el Valle de Iraca en Tibasosa (Boyacá) y construir la estación experimental de cebada en la zona de Cundinamarca y Boyacá.

Así mismo, la compañía invirtió en maquinaria que este año será utilizada para capacitar uno a uno a todos los agricultores en el uso adecuado de esta maquinaria y así garantizar un alto nivel de productividad.

Durante el 2018 la empresa invertirá un US$1 millón adicional en clústeres de maquinaria y tecnología para facilitar la labor de los agricultores de la región.

¿Generarán más empleo?

Con la semilla Explorer, miles de agricultores colombianos podrán cultivar en el país este ingrediente natural exigido por el proceso industrial cervecero y venderlo a la compañía. Esperamos impactar, a mediano plazo, a más de 2.000 familias de Boyacá y Cundinamarca.

¿En qué zonas del país harán la siembra?

En el Valle de Iraca en Tibasosa (Boyacá). Este es el suelo que tras más de 9 años de investigación demostró que es apto para el cultivo de la semilla Explorer.

¿Qué perspectivas tiene Bavaria con este proyecto?

La inversión en investigación y desarrollo en Colombia es una cuarta parte de la de países desarrollados donde alcanza cerca del 2% de su Producto Interno Bruto. A pesar de ser uno de los grandes productores agrícolas, Colombia importa en su totalidad el ingrediente principal de la cerveza, la cebada. 

Hoy el país cuenta con un centro de experimentación y capacitación, que tras nueve años y cerca de un millón de dólares de inversión, logró introducir una semilla que se adapta a los campos y clima del país, un proyecto que también les enseña a los campesinos de Cundinamarca y Boyacá las mejores prácticas agrícolas y le facilita el acceso a tecnología para sus cultivos.

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Fuente: Dinero