Kreab analiza el gabinete del presidente Iván Duque

¿Cómo entender el gabinete ministerial de Duque?

 

Una de las primeras tareas del presidente de turno consiste en diseñar la estrategia para gobernar durante su mandato. El gabinete ministerial, que son los encargados del diseño de las políticas, es uno de los componentes centrales de esta estrategia.

En los regímenes presidencialistas, la conformación del gabinete suele responder a negociaciones entre el presidente y los partidos políticos, a fin de disponer de capital político suficiente para tramitar la agenda de gobierno en el Congreso, mantener respaldos políticos importantes en las regiones y contar con el apoyo de grupos representativos de la sociedad civil. Esta dinámica ha sido particularmente cierta en la tradición colombiana.

Sin embargo, al mirar la conformación ministerial del gobierno de Iván Duque lo primero que salta a la vista es que éste está diseñando una estrategia de gobernabilidad diferente.

Casi la totalidad de los nuevos ministros no pertenece a algunos de los partidos políticos; no obstante, todos son cercanos ideológicamente al uribismo o al conservadurismo. Este grupo de ministros provienen en su mayoría del mundo de los negocios, son técnicos y cercanos al presidente Duque.

Acá puede estar la primera pista para entender la estrategia de gobernabilidad de Duque: la línea ministerial del nuevo gobierno no se negoció con los partidos, lo que debería significarle al mandatario un alto manejo del diseño de las políticas públicas sobre las que cimentará su gobierno.

Aún falta el nombramiento de los directores administrativos, que son ejecutores del presupuesto. Quizás sea en esta línea administrativa en donde el presidente buscará construir lazos de gobernabilidad con partidos como Cambio Radical y la U.

La experiencia en los negocios es buena, aunque no siempre funciona para gobernar una cartera ministerial. Estas habilidades políticas no parecen evidentes en los nuevos ministros, salvo algunos casos como Carrasquilla, Holmes, Gutiérrez, por ejemplo. Por lo tanto, resulta sensato avisorar un temprano desgaste del equipo ministerial.

Si esto ocurre, habrá cambio ministerial al cabo de un año. Duque necesitará mantener su gobernabilidad y la solución pasa por las negociaciones con los partidos.

Este es un escenario. En todo caso, acá habría otra pista. Ante la posibilidad de un pronto cambio ministerial, en un gobierno de 4 años, se vuelve perentorio un equipo eficiente que rápidamente siente las bases de los grandes proyectos con los que Duque debe soportar su favorabilidad.